Más de 20 Personas Mayores se Certifican como Vigilantes Ambientales en Antofagasta
- 26 jun
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Más de 20 personas mayores de Antofagasta recibieron su certificación como Vigilantes Ambientales tras completar un taller organizado por la Facultad de Ciencias de la Universidad Santo Tomás (UST), sede Antofagasta. Esta iniciativa forma parte del programa de Vinculación con el Medio (VcM), que busca fortalecer el rol activo de los adultos mayores en la protección del entorno local y promover la educación ambiental en sus comunidades.

Un Taller con Impacto Territorial y Social
El taller, desarrollado en las instalaciones de la UST Antofagasta, combinó clases presenciales con salidas a terreno. Esta metodología permitió a los participantes identificar problemáticas socioambientales específicas de su entorno y adquirir herramientas prácticas para abordarlas. La experiencia no solo entregó conocimientos teóricos, sino que también fomentó la participación activa y el compromiso con la sostenibilidad local.
Los asistentes aprendieron a reconocer desafíos como la contaminación, el manejo de residuos y la conservación de áreas verdes. Además, se les capacitó en técnicas para promover cambios positivos dentro de sus comunidades, convirtiéndolos en agentes de cambio ambiental.
Reconocimiento y Emoción en la Ceremonia de Certificación
La ceremonia de cierre fue un momento emotivo para los participantes y contó con la presencia de autoridades académicas, incluyendo al rector de la sede, Exequiel Ramírez, y la directora académica. Ambos destacaron la importancia de esta iniciativa para integrar a las personas mayores en actividades que aportan al desarrollo sostenible y al cuidado del medio ambiente.
El rector Ramírez subrayó que la Vinculación con el Medio es una herramienta clave para generar un impacto real en los territorios. Afirmó que la formación de Vigilantes Ambientales demuestra cómo la academia puede contribuir a la sostenibilidad, entregando a los adultos mayores las herramientas necesarias para convertirse en líderes ambientales en sus comunidades.
La Formación como Base para el Cambio
El programa “Vigilantes Ambientales” se consolida como un espacio formativo con un enfoque práctico y territorial. Los participantes no solo adquieren conocimientos, sino que también desarrollan habilidades para identificar y solucionar problemas ambientales locales. Esto fortalece su sentido de pertenencia y responsabilidad hacia su entorno.
Algunos ejemplos de acciones que los Vigilantes Ambientales pueden llevar a cabo incluyen:
Organizar campañas de limpieza en espacios públicos.
Promover el reciclaje y la correcta disposición de residuos.
Fomentar el cuidado de áreas verdes y la biodiversidad local.
Educar a sus vecinos sobre prácticas sostenibles.
Estas actividades contribuyen a mejorar la calidad de vida en sus comunidades y a crear conciencia sobre la importancia de proteger el medio ambiente.
Proyección Nacional del Programa
El éxito de esta experiencia en Antofagasta ha motivado a la Universidad Santo Tomás a replicar el taller en otras sedes a lo largo del país. La intención es ampliar el impacto territorial y formar más agentes de cambio ambiental entre la población adulta mayor.
Esta expansión permitirá que más personas mayores se involucren activamente en la protección del entorno, fortaleciendo redes comunitarias y promoviendo una cultura ambiental más sólida en distintas regiones de Chile.
El Valor de Incluir a las Personas Mayores en la Protección Ambiental
Incluir a las personas mayores en iniciativas ambientales aporta múltiples beneficios. Ellos cuentan con experiencia, conocimiento del territorio y un compromiso profundo con sus comunidades. Además, su participación activa promueve la integración social y mejora su calidad de vida.
El taller de Vigilantes Ambientales aprovecha estas fortalezas, ofreciendo un espacio donde los adultos mayores pueden aprender, compartir y actuar en favor del medio ambiente. Esto contribuye a construir comunidades más resilientes y conscientes de los desafíos ambientales actuales.
Invitación a la Comunidad
La certificación de estos Vigilantes Ambientales es un ejemplo inspirador de cómo la educación y la participación ciudadana pueden transformar realidades locales. Se invita a otras instituciones, organizaciones y comunidades a apoyar y replicar este tipo de iniciativas que promueven la sostenibilidad y el bienestar social.
Cada persona puede aportar al cuidado del planeta desde su entorno, y la formación es una herramienta clave para lograrlo. La experiencia de Antofagasta demuestra que nunca es tarde para convertirse en un agente de cambio.
Este programa es una muestra clara de que la educación ambiental con enfoque territorial puede generar un impacto positivo y duradero. La formación de más de 20 personas mayores como Vigilantes Ambientales en Antofagasta abre la puerta para que más comunidades se sumen a esta causa, fortaleciendo el compromiso con el cuidado del medio ambiente en todo Chile.



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